Heidegger dedicó toda su vida a la búsqueda de ese ser perdido, y aunque no logró encontrar respuesta sino hasta sus últimos textos. La conclusión a la que llego este después de el largo tiempo de investigacion es que el único motivo de vida es vivir y que el horizonte de la vida humana es la muerte. Dijo que no había nada perdurable y que la verdad escapa de todas las preguntas y razonamientos
Archivos mensuales: Septiembre 2008
En el terreno metafísico, Heidegger llevó a cabo una empresa más importante que sus derivaciones nacionalistas o antitecnológicas. Consciente del fracaso de la metafísica moderna, dedicó su vida a la búsqueda de ese ser perdido desde Platón. La mayoría de su extensa obra está dedicada a examinar con detalle esta compleja cuestión. La erudición y profundidad de sus análisis, en especial del pensamiento griego, le ha ganado un puesto de honor en la historia de la filosofía.
Ahora bien, su actitud intelectual muestra un gran patetismo, pues nunca logró encontrar respuesta a la pregunta por el ser de la que arranca todo su pensamiento desde Ser y tiempo y que se prolonga hasta sus últimas obras.
La razón de esa búsqueda infructuosa está en su deficiente teoría del conocimiento, según la cual el único horizonte de la vida humana es el tiempo, y por consiguiente la muerte. No hay nada perdurable, la verdad escapa a todas las preguntas y razonamientos. Como dijo una vez: “Las demostraciones cansan a la verdad”, o sea, la verdad escapa a la razón, no hay verdades objetivas.
Lo que hay de permanente en Heidegger es su descomunal esfuerzo por despejar el camino hacia la auténtica metafísica. Es ahí donde hay que buscar su grandeza y su limitación. Ningún otro pensador de este siglo se ha planteado con el mismo vigor el eterno tema del ser, centro de la filosofía. Pero los supuestos de que partió -la fenomenología de Husserl- no le permitieron acertar con la solución tan deseada. Hubiera sido preciso que aceptase el realismo. Pero, a pesar de conocer bien a Aristóteles, no supo hacerlo.
Heidegger representa el espíritu de buena parte del siglo XX. Su universo está lleno de erudición cultural y de carga histórica, pero rezuma agnosticismo y frustración en sus aspiraciones de ofrecer al hombre un modelo feliz de vida y de sociedad.
Este video realizado por Francisco Cáceres a mi parecer es algo extremo respecto el tema del existencialismo, aunque refleja bastante bien lo que hasta ahora e entendido que es esta corriente de pensamiento
Según el texto anterior podemos deducir que la metafísica surge por la necesidad de obtener razones lógicas para todo dentro de las teorías del conocimiento, cosa que no nos deja vivir o sentir la filosofía en su totalidad.
Considero tienen razón, el existencialismo en si creo que tiene razón. No tiene mayor relevancia andar buscando explicaciones a cosas que son trasendentales a nuestra vida, simplemente hay que vivir y esa es nuestra razón de existir, tomar deciciones y hacernos responsables de las consecuensias que estas atraigan. El existencialismo habla de algo más material que otras teorias, habla de lo que hacemos cada día, no de alguna cosa que valla más alla de eso.
Desde hace algunos años se ha despertado en la filosofía científica un cierto “impulso metafísico”. El permanecer en la mera teoría del conocimiento parece no ser más suficiente. La perseverancia en problemas de la teoría del conocimiento, surgidos de una fundada y enérgica conciencia de la necesidad y valor de la crítica, no permite que las preguntas últimas, que constituyen la finalidad de la filosofía, alcancen su sentido inmanente. De ahí la a veces oculta y a veces abiertamente manifiesta tendencia a la metafísica. Se deberá interpretar esto como una comprensión más profunda de la filosofía y sus problemas y ver aquí la voluntad de poderío de la filosofía, por supuesto que no de poderío en el sentido de la violencia intelectual de la llamada “concepción del mundo científica-natural”.
En la ciencia y la filosofía moderna la conciencia crítica está demasiado despierta como para que aquella pretenda adueñarse de nuestra cultura con injustificadas y mal fundadas pretensiones de poder; está tan viva que junto al reconocimiento de lo indispensable de una última fundamentación metafísica (la hypothesis platónica), dedica sin embargo siempre una parte principal de su fuerza a la resolución de problemas de la teoría del conocimiento es decir, en un sentido más amplío, a la resolución de problemas lógicos. Pues es cierto que hay un gran número de problemas de naturaleza gnoseológica que aguardan una solución, por fructífera que haya sido la investigación en los últimos decenios precisamente en este campo. Las ciencias de la naturaleza, como las ciencia culturales, se han vuelto problemáticas con respecto a su estructura lógica, y justamente su delimitación rigurosa unas de otras, y la justificación lógica de su independencia, es uno de los resultados principales de esta investigación. A pesar de esto hay, aún suficientes problemas particulares que requieren ser solucionados antes de que pueda ser emprendida la extensa tarea futura de una teoría de la ciencia general. Un problema particular semejante será el objeto de la siguiente investigación. Pueden ser anticipadas algunas indicaciones generales sobre ciencia y teoría de la ciencia, para que la finalidad y el carácter propio de tales investigaciones esté presente en todo momento.
( http://www.filoinfo.bem-vindo.net/vocabulario/index.php?a=term&d=1&t=3113 )
Heidegger era una persona de amplios estudios quese intereso en la cuestion esencial de la filosofía, osea, lo que implica ser, existir. El sostenía la teoria de que las personas estamos en peligro de ser absorvidos por el mundo material, la vida rutinaria y convencional que llevamos y el aparentar constantemente, siendo arrastrados por el “Angst” a un cuestionamiento sobre nuestra vida (cosa que nos puede llevar al verdadero sentido del ser y la libertad según el).
Considero que su idea del Existencialismo, es realmente muy buena ya que rompe el esquema del plantamiento de una necesidad o fuerza que nos hace ser y existir más alla que el simple hecho de vivir.