Desde hace algunos años se ha despertado en la filosofía científica un cierto “impulso metafísico”. El permanecer en la mera teoría del conocimiento parece no ser más suficiente. La perseverancia en problemas de la teoría del conocimiento, surgidos de una fundada y enérgica conciencia de la necesidad y valor de la crítica, no permite que las preguntas últimas, que constituyen la finalidad de la filosofía, alcancen su sentido inmanente. De ahí la a veces oculta y a veces abiertamente manifiesta tendencia a la metafísica. Se deberá interpretar esto como una comprensión más profunda de la filosofía y sus problemas y ver aquí la voluntad de poderío de la filosofía, por supuesto que no de poderío en el sentido de la violencia intelectual de la llamada “concepción del mundo científica-natural”.

En la ciencia y la filosofía moderna la conciencia crítica está demasiado despierta como para que aquella pretenda adueñarse de nuestra cultura con injustificadas y mal fundadas pretensiones de poder; está tan viva que junto al reconocimiento de lo indispensable de una última fundamentación metafísica (la hypothesis platónica), dedica sin embargo siempre una parte principal de su fuerza a la resolución de problemas de la teoría del conocimiento es decir, en un sentido más amplío, a la resolución de problemas lógicos. Pues es cierto que hay un gran número de problemas de naturaleza gnoseológica que aguardan una solución, por fructífera que haya sido la investigación en los últimos decenios precisamente en este campo. Las ciencias de la naturaleza, como las ciencia culturales, se han vuelto problemáticas con respecto a su estructura lógica, y justamente su delimitación rigurosa unas de otras, y la justificación lógica de su independencia, es uno de los resultados principales de esta investigación. A pesar de esto hay, aún suficientes problemas particulares que requieren ser solucionados antes de que pueda ser emprendida la extensa tarea futura de una teoría de la ciencia general. Un problema particular semejante será el objeto de la siguiente investigación. Pueden ser anticipadas algunas indicaciones generales sobre ciencia y teoría de la ciencia, para que la finalidad y el carácter propio de tales investigaciones esté presente en todo momento.

( http://www.filoinfo.bem-vindo.net/vocabulario/index.php?a=term&d=1&t=3113 )

Heidegger era una persona de amplios estudios quese intereso en la cuestion esencial de la filosofía, osea, lo que implica ser, existir. El sostenía la teoria de que las personas estamos en peligro de ser absorvidos por el mundo material, la vida rutinaria y convencional que llevamos y el aparentar constantemente, siendo arrastrados por el “Angst” a un cuestionamiento sobre nuestra vida (cosa que nos puede llevar al verdadero sentido del ser y la libertad según el).

Considero que su idea del Existencialismo, es realmente muy buena ya que rompe el esquema del plantamiento de una necesidad o fuerza que nos hace ser y existir más alla que el simple hecho de vivir.

Martin Heidegger Nació el 26 de septiembre de 1889 en Messkirch, Baden (Alemania). Cursó estudios de teología católica y después filosofía occidental en la Universidad de Friburgo, donde fue alumno de Edmund Husserl, el fundador de la fenomenología. Tras impartir clases en Marburgo, llegó a ser profesor de filosofía en Friburgo en 1928. En 1933 le nombran rector de la universidad de Friburgo y se afilia al partido nacionalsocialista (NSDAP). Renuncia al rectorado por discrepancias con el gobierno y deja de ocuparse de política. Considerado como uno de los filósofos más complejos e importantes del siglo XX. Muy influenciado por los presocráticos, por Kierkegaard, y por Nietzsche, en su obra más destacada, Ser y tiempo (1927), se interesa de lo que consideraba la cuestión filosófica esencial: ¿Qué es ser?. Sostenía que el individuo está en peligro de ser sumergido en el mundo de los objetos, la rutina diaria, y en el convencional y superficial comportamiento de la multitud. El sentimiento de temor (Angst) lleva al individuo a una confrontación con la muerte y el último sin sentido de la vida, aunque sólo por este enfrentamiento puede adquirirse un auténtico sentido del ser y de la libertad. La idea del sin sentido de la existencia humana lo hizo ser considerado como parte de la corriente existencialista, precursora en gran medida de las ideas de filósofos como Jean Paul Sartre. A esta obra la siguieron otras como Introducción a la Metafísica (1953). Opinaba que la sociedad tecnológica moderna ha favorecido una actitud elemental y manipuladora que ha privado de sentido al ser y a la vida humana, un estado que llamaba nihilismo. Falleció en Messkirch el 26 de mayo de 1976.